A/B testing: qué es y cómo usarlo para mejorar tu sitio web

Antes de comenzar a hablar del A/B testing hay que contar una pequeña introducción. Pues, en internet sabemos que todo lo que se hace para llamar la atención es extremadamente importante. Muchas herramientas son creadas para ayudar en el diseño de los sitios y en sus desarrollos.

Para lograr un mejor éxito, es necesario que conozcas a tu público objetivo y cuáles son las mejores formas de alcanzarlos.

Apenas el 22 % de los negocios están satisfechos con sus ratios de conversión, por lo que es mucho más probable te esté pasando lo mismo. Y una de las mejores maneras de salir de esa situación es experimentar con un A/B testing.


¿Qué es el A/B test?

Las pruebas AB o A/B testing son un tipo de experimento que muestra dos versiones distintas de un mismo contenido, como una página de destino o una llamada a la acción, para ver cuál tiene el mejor rendimiento.

Esta es una práctica utilizada tanto en el desarrollo de software como en el marketing digital.

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¿Para qué sirve el A/B testing?

Experminetar con el A/B testing te pude ayudar a:

  • Encontrar datos estadísticos acerca de tu audiencia: información relevante acerca de las preferencias de tus usuarios.
  • Tener una base para optimizar un producto digital: sabrás exactamente cuáles son los aspectos que funcionan y los que no.
  • Te ayuda a obtener conclusiones: Es probable que si estés en un brainstorming surjan varias ideas diferentes, pero igualmente importantes. Un A/B testing podría poner a prueba las distintas ideas para encontrar las más eficientes.
  • Optimizar tus procesos de conversión: Encontrar las claves para que más visitantes se conviertan en leads, y los leads en clientes.
  • Poner las bases de proyectos futuros: Podrás obtener datos que te ayudarán a crear nuevas soluciones para tu público.
  • Reducir la tasa de rebotelas mejoras que hagas en la experiencia de usuario de tu sitio tendrá un impacto positivo en el SEO.
  • Bajar el riesgo: muchas veces, hacer cambios en tu sitio web sin un referente puede generar un margen de riesgo amplio. Sin embargo, con la información que obtengas reducirás la ocurrencia de errores.

¿Cuáles tipos de A/B tests se pueden hacer en un sitio web?

Estas son las variantes principales del A/B Testing:

  • A/B test simple: en la prueba A/B simple se prueban dos versiones, como el diseño de tu botón de llamada a la acción, la disposición de las imágenes o el diseño tipográfico. En este caso, aunque haya más de un elemento que cambia, se considera como una sola variable.
  • Test de más de 2 versiones: Crear una prueba para más de 2 variables sería poco productivo si hicieras una prueba para las versiones A y B, otra para B y C y otra para A y C. Lo mejor sería realizar una prueba A/B/C, que sería más completa y te permitiría llegar a conclusiones dentro de un mismo marco.
  • Análisis de variable múltiple: También existe la opción de ejecutar un test con muchas variables a la vez. Si, por ejemplo, querés probar el diseño de tu barra lateral y las opciones de título al mismo tiempo, y/o considerarlas por separado, estarías centrándote en más de un aspecto variable. Dada su complejidad procedimental y estadística, incluso cuando dispongas de pocas versiones, requerirás un test especial .

Aspectos a tener en cuenta sobre las pruebas AB

Algunos aspectos que puedes revisar en la respuesta de los visitantes de tu sitio son:

  • Ubicación una llamada a la acción.
  • Acciones tras las que aparece un pop-up.
  • Localización de la barra de redes sociales.
  • Uso de imágenes en el blog.
  • Colores en un componente de una página.
  • Tipografía a utilizar en el título, en el cuerpo de los textos del blog o en el menú.
  • Forma de mostrar los esquemas de precios: mensual, anual…
  • Copy en landing pages y otras páginas.
  • Preferencia de video o texto en una landing page.
  • Tipo de formulario más efectivo en la página de inicio.
  • Ubicación del formulario de boletín.
  • Disposición de la página de producto.

Con esto en mente, veamos cómo puedes mejorar cada uno de los componentes de tu sitio web de la mano de tu A/B testing.

1. Decide el componente de tu A/B testing que pondrás a prueba

Lo mejor de las pruebas A/B es el hecho de tener dos variantes de contenido a testear. Podés poner a prueba algo tan simple como el color de una llamada a la acción, o hasta un elemento tan importante como una landing page.

Ten en cuenta que debes atribuir los resultados de cada uno de los contenidos que estás poniendo a prueba como un todo, no como diferencias individuales.

Esto significa que si estás poniendo a prueba dos versiones de una página de destino y cambiaste el contenido del CTA, la longitud del formato, la imagen que has añadido y el encabezado en una de ellas, no puedes atribuir el éxito de esa página de destino al formato en sí. Tendrías que atribuir el éxito a esos elementos

2. Establece el objetivo y decide cuál será el método de medición

Determina cuál es tu objetivo al ejecutar el A/B testing. Por ejemplo, se puede medir el efecto de una serue de colores en alguna llamada a la acción, y ver el rendimiento de los mismos. Esta es la prueba más simple que podes hacer.

A la hora de hacer un A/B test mido el éxito de las distintas variables por el número de clics en la llamada a la acción, esta es una manera muy simple y práctica de testear rendimientos.

3. Crea tu versión de control y de prueba

Los conceptos del control y prueba de tu A/B testing son muy sencillos. El control es simplemente la versión «A», que es lo que tenés normalmente usas en tu página de destino, formulario, llamada a la acción, encabezado, etc. Y la versión de prueba es la versión «B», es decir, la que tiene los cambios que tratas de comparar. 

Por ejemplo, el control «A» sería de color Azul. Es la situación actual o la norma. La versión de prueba «B» sería algo diferente, tal vez de color violeta. 

4. Lanza tus versiones

Primero hay que elegir «que vas a comparar con qué». En este ejemplo, el elemento a controlar es el color en general. Lo único diferente entre las dos es el color (el contenido y las imágenes son los mismos). De esa forma, podemos hacer la prueba para confirmar si el color tuvo repercusión en el número de clics. 

Versión A – Azul Vs. Versión B – Violeta (¿Es violeta, no?)

Ahora tendrás que establecer el A/B testing en tu software de marketing. Cada herramienta es distinta y con frecuencia los pasos del A/B testing son diferentes para cada tipo de contenido al que se ejecuta la prueba.

HubSpot tiene un buen programa para hacer estos controles, aunque hay muchas más. 

5. Promociona el A/B test

Mientras más grande la muestra, mayor relevancia estadística. Haz email-marketing, y envía tu prueba a los contactos de tu lista, promueve tu test en las redes sociales, o incluso podés hacer una campaña de PPC (pago por clic), para que lo vea la mayor cantidad de personas posibles.

A tener en cuenta, si haces un A/B testing para una audiencia específica, necesitaras dirigir tus promociones únicamente a esa segmentación específica.

6. Reúne los datos suficientes

Ahora solo queda esperar. Continúa promoviendo tu prueba hasta que tenga significación estadística, es decir, cuando los resultados probablemente no provienen del azar. Una vez alcanzado el nivel de relevancia, podrás ver si la versión alternativa es más eficaz que el control

Puedes utilizar esta herramienta  para conocer la significación de tu prueba.

Si ya ha pasado un mes y has dirigido bastante tráfico a tu prueba, pero no has visto ningún resultado de relevancia estadística, entonces probablemente tu prueba no tendrá un gran impacto en las conversiones. Y en este caso debes repetir el testeo.

7. Analiza los resultados

Para analizar los resultados, debes enfocarte en solo un método de medición, este es el único momento de la prueba donde puedes analizar el propósito original de la misma para ver si ha tenido efectos en alguna otra área de recorrido del comprador.

Es muy loco pensar que, con solo cambiar el color de tu CTA pueda impactar en la cantidad de engagement que esta reciba.

Al analizar otras partes de tu proceso de marketing es posible que descubras que un A/B testing tiene resultados que no habías anticipado. Si esos resultados son buenos, puedes confiar más en estos elementos. De lo contrario, es posible que tengas que analizar si deberías hacer ese cambio.

8. Planifica tu prueba siguiente

Ya finalizaste… tu primer A/B testing, pero hay muchos otros elementos en los que puedes ejecutar pruebas. En el ejemplo de la llamada a la acción, puedes posicionar el botón en algún otro lugar en la página o ver si cambiar el texto afecta la cantidad de personas que hacen clic sobre el botón. 

O tal vez no confías en los resultados del A/B testing que acabas de ejecutar. Tal vez la ejecutaste durante las vacaciones y obtuviste mucho tráfico en tu sitio, pero ese no es un indicativo de cómo se comporta normalmente tu audiencia. Ejecuta el A/B testing de nuevo, no obstante ahora asegúrate de no hacerlo durante las vacaciones o días festivos. 

Si realizas pruebas con frecuencia, es posible que esto beneficie de manera significativa a tus tasas de conversión.


¿Cuáles son los mayores mitos de las pruebas AB?

Como toda práctica dentro del marketing digital, la prueba AB tiene mitos acerca de su uso. Vamos a desvelar algunos para que los tengas en cuenta cuando te encuentres con ellos.

Las pruebas se pueden hacer en un momento diferente y no de manera simultanea

Cuando se utiliza una prueba A y B en diferentes horarios o momentos, pueden no tener el mejor desempeño, y los datos que nos traen pueden corresponder a una verdad parcial.

Al momento de hacer una prueba AB, es importante contar con herramientas que permitan hacerla al mismo tiempo, por ejemplo:

  • Enviar un email a una determinada base de datos con dos asuntos diferentes, a un segmento de público similar y al mismo tiempo, pues los emails, así como otros hábitos de consumo de las personas está sujeto a horarios;
  • Una landing page que contiene dos layouts diferentes y quieres analizar, por ejemplo, cuál es la imagen o texto que está generando más conversiones. Al realizar el análisis de las diferentes versiones, es importante que observes el momento en el que se publicó el contenido.

Si no se ven resultados al día siguiente es mejor dejar de hacer la prueba

Puede ser que estés realizando una prueba AB en una campaña de la que necesitas saber los resultados urgentemente. Sin embargo, para poder realizar un análisis más profundo y certero, se necesita de una cantidad mayor de resultados, y esto se consigue solo con tiempo.

Al dejar una prueba AB disponible por más tiempo, permites más interacciones del público con ella, trayendo más resultados, y así, una mayor posibilidad de análisis de datos.

La paciencia es una aliado perfecto al realizar pruebas AB.

Se puede ignorar la prueba y seguir la intuición

Puede que al analizar los resultados parezca mejor dejarlos a un lado y simplemente seguir la intuición de lo que te parezca ser la mejor opción.

Este es otro de los mitos de las pruebas AB, porque para muchos puede ser más sencillo guiarse por la opción que habían contemplado al inicio, pero son los datos que la prueba arroja que nos dirán con seguridad qué es lo que está trayendo mejores resultados y bajo qué condiciones.

Las pruebas AB no funcionan para los sitios web

Aquí te puedo responder que esto depende del contexto y del desempeño del sitio web al cual se va a aplicar la prueba. No es lo mismo analizar un sitio web con 100.000 visitas al mes que uno con 100, pues la intensidad de interacciones permite tener más datos para interpretar.

Para empresas grandes, tiene mucho más sentido ponerla en práctica, sin embargo, realizar la prueba AB en una pequeña escala para un sitio web con pocas visitas puede traer insights valiosos, sobre todo si se está trabajando con una estrategia de marketing de contenidos.


Conclusión:

Internet actualiza todos los días en sus novedades. Para todos aquellos que desean innovar y mejorar sus sitios y divulgación de productos o servicios, hay siempre muchas cosas para descubrir e invertir en tu empresa.

En este texto aprendimos sobre las pruebas a/b, qué son, cómo de usan y por qué utilizarlas.

Además, tuvimos también algunas pautas para ayudarnos como un guion, orientándonos en las mejores sugerencias para desarrollar con maestría nuestras pruebas a/b.

Para finalizar, te dejo un descuento para tu próximo sitio en WordPress.

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